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Presentación tardía en un día de lluvia

Siempre que me acuerdo, desde hace unos cuantos meses, intento llevar a todos lados un cuaderno muy pequeño para tomar nota de algunas ideas que se me ocurren cotidianamente y que pienso que vale la pena anotar en el cuadernito. En realidad, son más bien determinados patrones de ilación de ideas que, en el trajín diario, pasan desapercibidos para mí; lo que trato es de hacerlos concientes y explícitos a través de la escritura.

Es decir, lo que me interesa mostrar no es tanto el qué de mis pensamientos, sino más bien el cómo.

A veces trato de desentrañar esos patrones reconstruyéndolos en mi cabeza en forma de planos cinematográficos, o fantaseo cuentos que pudieran relatar una historia según esas maneras de articular ideas. Obviamente, nada de esto me llevó a escribir ni un guión cinematográfico ni un cuento, pero al menos tengo un blog.

De cualquier manera, de a poco me voy dando cuenta de que lo que escriba en este espacio no siempre tendrá que ver con esos explicitar esos patrones, como era la idea original del blog. Y eso también está bien.

En fin, la cosa es que hace un tiempo anoté en mi cuadernito lo siguiente, que transcribo tal cual, sin corregir la puntuación ni la redacción, para ser más fiel con respecto al estado emocional y mental del momento de la anotación:
"Cabezas de gente con paragüas por la lluvia. Algunos quieren sentir la lluvia en sus cabezas. Son los distintos."

A los pocos días, recibí un mail con la siguiente tira de Liniers:


Me encanta cuando pasan estas cosas.

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