viernes, 4 de noviembre de 2011

Presentación tardía en un día de lluvia

Siempre que me acuerdo, desde hace unos cuantos meses, intento llevar a todos lados un cuaderno muy pequeño para tomar nota de algunas ideas que se me ocurren cotidianamente y que pienso que vale la pena anotar en el cuadernito. En realidad, son más bien determinados patrones de ilación de ideas que, en el trajín diario, pasan desapercibidos para mí; lo que trato es de hacerlos concientes y explícitos a través de la escritura.

Es decir, lo que me interesa mostrar no es tanto el qué de mis pensamientos, sino más bien el cómo.

A veces trato de desentrañar esos patrones reconstruyéndolos en mi cabeza en forma de planos cinematográficos, o fantaseo cuentos que pudieran relatar una historia según esas maneras de articular ideas. Obviamente, nada de esto me llevó a escribir ni un guión cinematográfico ni un cuento, pero al menos tengo un blog.

De cualquier manera, de a poco me voy dando cuenta de que lo que escriba en este espacio no siempre tendrá que ver con esos explicitar esos patrones, como era la idea original del blog. Y eso también está bien.

En fin, la cosa es que hace un tiempo anoté en mi cuadernito lo siguiente, que transcribo tal cual, sin corregir la puntuación ni la redacción, para ser más fiel con respecto al estado emocional y mental del momento de la anotación:
"Cabezas de gente con paragüas por la lluvia. Algunos quieren sentir la lluvia en sus cabezas. Son los distintos."

A los pocos días, recibí un mail con la siguiente tira de Liniers:


Me encanta cuando pasan estas cosas.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Morfeísmo

En el ocaso de las imágenes,
sentí paredes chocar contra mí
y colchones remoloneándose
por debajo de mi inerte humanidad.

viernes, 21 de octubre de 2011

Don Julio amenaza con Cortarle la cabeza al Zar

Nunca lo sabremos a ciencia cierta, pero es muy probable que el ingeniero atascado en el célebre embotellamiento de la Autopista del Sur camino a París, aquel domingo del '66, haya estado leyendo -durante alguna insoportabilidad de aquellos interminables días- el ignoto cuentito que relata cómo hoy el San Martín tardó más de una hora en llegar desde la estación Palermo hasta Villa Devoto.

Es todavía mucho más probable que se haya preguntado Será posible tanta casualidad.

Surrealeando 1

La opresión simbólica de los refractarios revolucionarios del siglo XX ha dado por conclusión la innumerable sospecha de haber querido participar de lo que fue el mayor robo del siglo XXI. Así pues sí, el portentoso portero del Atlético Madrid se ha sacado las ganas. Sin necesitarlo, pero también sin quererlo, no fue posible dar con su paradero. Quién lo hubiera dicho, aquel energúmeno de ojos tristes ha matado a su madre. Dado con ello al Louvre, he estado muchas veces allí, queriendo concluir que lo que pasó no fue un asesinato, sino un viaje en tren, nada menos ni nada más.

Déjense de joder, que no es canalla, si es podenco, pero nadie lo sabrá. Al ver verás como tus dientes comienzan a sangrar por la jodida carne, pero no sin antes caer al abismo serpentino de lo esplendoroso de las rocas. Es que no puedo evitarlo, todo ello fue un sueño. Sin más armas en la mano que un 10 en la camiseta, la luz fue todo lo que necesité, así me escabullí por lo que otrora era una pantalla, para no volver nunca más, escapando de todo lo que fuera posible. Sí, así.

Quien quiera verlo, chifle. No hay paja que bien no venga, ya lo dijo Marx, atentando contra su vida. El ardor fue insoportable, sino preguntale. Ah sí m'hijito, no se va a salir con la suya, o te pensás que son boludos. El día ha terminado y no he escrito nada. Para mí son todos bien hijos de puta, o me pienso que no van a poder hacer lo que quieran con sus vidas. Eso es lo de menos, no voy a permitirlo para que luego me vengan a decir que no sabía. La mágica sonrisa giró a la izquierda, para sí y para mí.

Así no se puede repetir mucho así. El corazón es lo más, todo lo que pasa, groso. Gordón sin tomón, maneja el barco pendular. Me muevo me muevo, conocelo sabelo.